¿De verdad se puede ganar 2.047 dólares al mes con Livegood sin tener que reclutar una sola persona?

«Mira, para que veas que no te estoy vendiendo la moto tratando de convencerte para que te afilies a Livegood, te voy a contar mi historia real, tal cual me pasó.

Yo entré como cliente normal en Marzo del 2024, simplemente porque los productos me parecieron buenos y baratos. Al mes siguiente me hice miembro pagando los 9,95 $ para tener precios todavía mejores… y ahí me quedé, sin hacer nada más.

Pasaron unos meses y empecé a darme cuenta del potencial de crecimiento que podía tener este modelo de negocio. Así que en junio del 2024 decidí pagar los 40 $ de la afiliación, pero ojo: no lo hice para andar recomendando productos a todo el mundo (de hecho ni siquiera tengo WhatsApp de negocios ni historias en Instagram). Lo hice más bien como quien compra acciones de una empresa que cree que va a crecer mucho: una pequeña inversión y a esperar.

¿Y sabes que pasó? En ese tiempo que han pasado desde que me afilié… ¡no he afiliado ni a una sola persona directamente! Cero. Ni familiares, ni amigos, ni publicaciones, nada de nada (aunque ahora, en diciembre de 2025 he comenzado este blog para promocionarlo activamente)

Pero ¿ Sabes qué pasó en ese tiempo en el que no hice absolutamente nada?

Pues no gran cosa, para que nos vamos a engañar, mi red creció sola hasta llegar a 56 personas y cobraba unos 14 dólares al mes. Poquito, sí.

Mira, yo creo que decir cosas como «puedes ganar 2.047 $ al mes sin mover un dedo» es… bueno, básicamente tomarle el pelo a la gente.

Suena súper bonito en un vídeo de marketing y te pone los ojos como platos, en plan «¡madre mía, dónde hay que firmar!». Pero en la vida real, al menos a corto y medio plazo, eso no es realista para el 99,9 % de las personas.

Yo conozco personalmente a una chica que estaba en la misma situación que yo (tampoco afiliaba a nadie directamente) y su red creció hasta proporcionarle poco más  más de 500 dólares mensuales… ¿La diferencia? Que ella entró prácticamente en el lanzamiento de la compañía (principios del 2023) y le tocó una línea ascendente que creció como la espuma.

Seguramente que existen más casos como este… pero normalmente son personas que entraron en el momento justo y les cayó debajo una organización enorme que creció sola. Eso hoy en día es como ganarte la lotería.

Entonces, ¿significa que nunca va a pasar? Pues no, oye, dentro de 5, 10 o 15 años nadie es capaz de adivinar cuanto puede crecer tu red… pero hoy por hoy usarlo como argumento para hacer que alguien con nosotros a la compañía me parece muy poco honesto. Es mucho más realista decir:

«Mira, si no haces nada, probablemente no ganes nada o ganes muy poquito. Pero si sigues un plan de trabajo metódico de 30 minutos por día como el que te propongo  AQUÍ» ,poco a poco irán apareciendo personas interesadas en estos productos y o en esta oportunidad de ingresos extra.

La compañía aún sigue en pañales, está creciendo a un ritmo constante en todo el mundo así que, básicamente estamos creando las bases de algo grande que está por llegar.

Mark Hughes

Para cerrar, quiero terminar con una frase que Mark Hughes (el fundador de Herbalife) pronunció en una conferencia. No recuerdo exactamente lo que decía pero era más o menos así: 

«Yo no necesito vendedores profesionales en mi equipo. Lo único que necesito son personas que crean de verdad en los productos y que se enamoren de ellos. Porque solo cuando algo te gusta de verdad, lo recomiendas con esa cara de “tío, tienes que probar esto”… y eso es imparable».

Y con LiveGood pasa exactamente lo mismo.

Nosotros no estamos aquí vendiendo humo ni potingues raros. Estamos ofreciendo suplementos orgánicos, certificados, de la máxima calidad… y a precios que de verdad no los encuentras en ningún lado.

Cuando tú los pruebas y notas la diferencia (más energía, duermes mejor, te sientes más fuerte…), ya no hace falta que “vendas” nada. Simplemente se lo cuentas a tu madre, a tu mejor amiga, al compañero del gym… y ya está.

La mayoría de las veces, con que prueben un solo producto ya se enganchan y se quedan como clientes fieles años y años. Porque el producto habla solo.

Al final, todo se reduce a eso: enamórate primero de lo que tienes en las manos… y lo demás vendrá rodado.